sábado, 10 de octubre de 2026

lo que oculta la creación

 ¿Qué me dice lo que escribo? Eso es lo que me interesa cuando lo hago. ¿Qué me dicen mis personajes? Ustedes no los conocen, pero existen, yo los creé y los creo, y los pongo a jugar, y me traen un mensaje, puede que una verdad, que desconozco y desconoceré siempre. Y es que, si te pones en lo que escribes, estás poniendo al universo entero a escribirse, y algo tendrá que decirme a mí el universo que me envuelve y que a veces parece plegarse encima mío. 

Así que no, mis novelas no quieren decirle nada a nadie -¿Qué iba a poder decirle yo a nadie?- Solo quieren decirme algo a mí, quién sabe qué.

jueves, 3 de septiembre de 2026

en Fuga reinaba el silencio

Parece que el horizonte sigue oscureciéndose y que la desazón busca reinar también en Fuga. Desde este rincón oigo gritar a los gallos descuentos de última hora y veo como muestran sus crestas de plastelina ante el fervor de los que, por fin, encontraron bando. Eso colma la aspiración de los memos, que siempre fueron legión, tener un gallo al que adorar y un enemigo al que vencer. Y hasta en Fuga se oye, cada vez más alto, ese tic-tac y esos tambores que llaman al combate. Y sí, puede que seamos tan idiotas que nos dejemos arrastrar otra vez al fango; puede que enfangarse sea la única salida a ese aburrimiento esencial donde parece habernos llevado la tecnologia, o que enfangarse venga con nuestra naturaleza y que, en el fondo, no tengamos remedio, ni haya Fuga posible donde mantenerse al margen.    

jueves, 20 de agosto de 2026

ser el que no eres sin nacer de nuevo

 Muchos años me llevó inventar a un Jordi que aspiraba a oler las flores de esos montes abandonados y a disfrutar con las páginas que no escribieron los que nunca escribieron. Ese Jordi no tenía rey ni amo, tampoco patria ni tribu, aunque sí normas, sí principios y, por encima de eso, algo tan antiguo y desfasado como honor.

Pero la vida, joder, cómo te embriaga en sus memeces, en sus anhelos, en sus glorias, y como, cuando años ha que debería intepretar ya a mi personaje, ahí sigue, esperando a ver si mi naturaleza de asno se despista y le deja consolidarse. Mientras tanto, al menos no vociferes, aunque aquí, oculto, te permitas hacerlo.    

lunes, 20 de julio de 2026

antes de Sócrates, Sócrates no hubiera vomitado

La mediocridad te empuja a unas batallas (que encima perderás) ridículas. Sócrates (sí, me ha dado por él) nos vomitaría si le fuéramos con el cuento. Claro, me dirán, és que Sócrates es Sócrates. Ya, pero Sócrates no nació Sócrates. Prueba de ello es que las aves se comportaron de manera ordinaria cuando Fenáreta lo parió. Vaya, para los dioses era uno más, como usted y como yo. 

Sabemos quién fue ese Sócrates que nos vomitaría. Aristófanes, Platón, Jenofonte, Aristóteles, Diogenes Laercio... y así hasta hoy nos lo cuentan, y todos comienzan a partir de la farsa Sócrates-Querefonte. Pero a mí me interesa Sócrates antes de Sócrates, uno que tendría batallas de chichinabo como las nuestras. Y aprender de él cómo llegó a menospreciarlas.   

lunes, 13 de julio de 2026

la farsa Sócrates-Querefonte

 Dice la tradición que Sócrates fue quien fue cumpliendo la misión de un dios, Apolo. Platón lo pone en su boca en Apología, ya saben, aquello de Querefonte preguntando al Oráculo quién era la persona más sabia del mundo y obteniendo como respuesta que Sócrates lo era. Pero a mí me da que eso es falso, aunque Platón se lo tragara. Me da que eso fue un invento de Sócrates y de su coleguita Querefonte, una coartada que les permitió reírse de todos por la gracia de dios. 

Recuerden lo que era Delfos en aquel tiempo y lo que había que hacer para llegar allí, las aglomeraciones y las colas para hacer la consulta y la creencia de que era Apolo quien contestaba. ¿Y Querefonte pasó ese calvario para preguntarle a Apolo, un dios, lo que se dice que preguntó? 

jueves, 23 de abril de 2026

libros y rosas en Barcelona, o cómo disponer de una buena excusa

 Libros y rosas para olvidar por un momento, hoy, en Barcelona, la abrumadora constancia de ese odio que pinta dianas cada vez en más espaldas, y para olvidar, también, que ahí al lado siguen cayendo bombas y aquí debajo duerme, junto a las ratas, alguien que perdió su baza o se la robaron.  

O puede que los libros y las rosas, hoy, en Barcelona, sean una buena excusa para perdonarnos olvidar el mal ajeno, porque hechos ya a la injusticia, el resto de los días es lo que hacemos... sin libros ni rosas que velen la ausencia de bondad. 

domingo, 8 de marzo de 2026

la verdad que es mentira

Eso que pasa, porque está pasando, es esquivo. Lo que ya ha pasado, no. Pero ojo, lo que ya ha pasado es el relato construido con la selección de algunas señales que lo fijan, desechando el resto. Por eso los relatos de lo que ya pasó son diversos y a menudo antagónicos. Y es que eso que pasa y que es esquivo, porque está pasando, es la vida, la suya y la mía, y es compleja y misteriosa, accesible solo cuando se aleja, y desde esa única perspectiva vemos aquello que buscamos, y como es generosa, nos lo ofrece, claro y cristalino. Cada uno busca lo que busca, y lo encuentra, claro que sí, pero hay que ser ingenuo y peligroso para creer que esa verdad, evidente para mí, es la verdad. A ese nivel, claro está, mi verdad es mentira.