lunes, 20 de julio de 2026

antes de Sócrates, Sócrates no hubiera vomitado

La mediocridad te empuja a unas batallas (que encima perderás) ridículas. Sócrates (sí, me ha dado por él) nos vomitaría si le fuéramos con el cuento. Claro, me dirán, és que Sócrates es Sócrates. Ya, pero Sócrates no nació Sócrates. Prueba de ello es que las aves se comportaron de manera ordinaria cuando Fenáreta lo parió. Vaya, para los dioses era uno más, como usted y como yo. 

Sabemos quién fue ese Sócrates que nos vomitaría. Aristófanes, Platón, Jenofonte, Aristóteles, Diogenes Laercio... y así hasta hoy nos lo cuentan, y todos comienzan a partir de la farsa Sócrates-Querefonte. Pero a mí me interesa Sócrates antes de Sócrates, uno que tendría batallas de chichinabo como las nuestras. Y aprender de él cómo llegó a menospreciarlas.   

lunes, 13 de julio de 2026

la farsa Sócrates-Querefonte

 Dice la tradición que Sócrates fue quien fue cumpliendo la misión de un dios, Apolo. Platón lo pone en su boca en Apología, ya saben, aquello de Querefonte preguntando al Oráculo quién era la persona más sabia del mundo y obteniendo como respuesta que Sócrates lo era. Pero a mí me da que eso es falso, aunque Platón se lo tragara. Me da que eso fue un invento de Sócrates y de su coleguita Querefonte, una coartada que les permitió reírse de todos por la gracia de dios. 

Recuerden lo que era Delfos en aquel tiempo y lo que había que hacer para llegar allí, las aglomeraciones y las colas para hacer la consulta y la creencia de que era Apolo quien contestaba. ¿Y Querefonte pasó ese calvario para preguntarle a Apolo, un dios, lo que se dice que preguntó?