Día del libro y de la rosa en mi país, que se llama Barcelona. Barcelona es la capital de mi patria, que se llama Fuga. Nacionalidad creo que nunca tuve, y si alguna vez tuve, afortunadamente la olvidé.
Los escritores firman libros. Los veo, mostrando su mejor cara. Incluso alguno habla de la obligación de cumplir con los lectores, y que por eso firman. Está bien. Es bueno para la industria. Es bueno para el escritor. Es bueno para el lector.
Constato, como cada año, el abismo que me separa de ellos. Podría estar allí, exhibido y exhibiéndome, luchando por la originalidad de la dedicatoria. Es lo mejor del fracaso, que va creándote la identidad, y ahora ya sé que yo no soy escritor... si ellos lo son.
Y que adoro las rosas. Y los libros.
miércoles, 23 de abril de 2008
martes, 15 de abril de 2008
quejío
El cielo que nos cubre limita los caminos de la ignominia. No vendrá un dios a afrentarnos, a nosotros, que también creamos desde la nada. No, la ignominia se esconde tras la experta mirada de la ignorancia. Pero... ¿no estaba libre ya de esa cadena?
¡Joder! La puta mosca pirrónica me impide recorrer la senda de la pesadumbre y el duelo y, sin embargo, la pesadumbre está, aunque sea la pesadumbre de la insignificancia.
¡Joder! La puta mosca pirrónica me impide recorrer la senda de la pesadumbre y el duelo y, sin embargo, la pesadumbre está, aunque sea la pesadumbre de la insignificancia.
martes, 8 de abril de 2008
epifanía
Distorsión. Eso provoca el atisbo de lo nuevo, de lo radicalmente nuevo. Es preciso, me es preciso, mantener ahí la calma, y sólo lo consigo no atisbando, volteando los ojos.
Sí, lo sé, eso es lo que distorsiona, lo que me distorsiona, pero lo radicalmente nuevo, con la certeza que se viene, es como un dios al que le dio por asomarse: ciega.
Sí, lo sé, eso es lo que distorsiona, lo que me distorsiona, pero lo radicalmente nuevo, con la certeza que se viene, es como un dios al que le dio por asomarse: ciega.
viernes, 14 de marzo de 2008
desimpostura
Acabo de leer mis últimas diez páginas. Tras un mes sin dar un paso, busco en ello carrerilla. Bueno, se trata de literatura, sí, pero de la confirmativa, de la que sale de la tecla de un sentenciador... Una mierda, vamos.
Lo selecciono y pulso "supr" sin dudarlo. Yo no quiero que mis frases cierren nada.
Luego he seguido leyendo las que las precedían. ¡Buag! Seleccionar todo. Supr.
Quizás esto haga desistir a la impostura.
Lo selecciono y pulso "supr" sin dudarlo. Yo no quiero que mis frases cierren nada.
Luego he seguido leyendo las que las precedían. ¡Buag! Seleccionar todo. Supr.
Quizás esto haga desistir a la impostura.
viernes, 29 de febrero de 2008
el oro del becerro
Una cosa -al menos- me parece clara: la incertidumbre se apacigua cuando uno escribe, porque escribir es, siempre, luchar contra la certidumbre, y la incertidumbre se apacigua cuando vence. Hay otras literaturas, pero a mí sólo me gusta la que el escritor hace con la noble tarea de demostrarse que aquello que creía... era falso, una impostura más.
Este tipo de escritor, por muy inofensivo que sea, siempre ha sido un tipo peligroso para los sutiles guardianes del becerro de oro.
Yo aspiro a eso, sí, a escupir sobre ese becerro, aunque puede que en realidad jamás pueda uno liberarse de ser su adorador.
Este tipo de escritor, por muy inofensivo que sea, siempre ha sido un tipo peligroso para los sutiles guardianes del becerro de oro.
Yo aspiro a eso, sí, a escupir sobre ese becerro, aunque puede que en realidad jamás pueda uno liberarse de ser su adorador.
viernes, 8 de febrero de 2008
odiseo
Dicen algunos que la página 100 de una novela es el cabo de hornos del escritor. Para mí, cada página que encaro es un cabo de hornos que me grita que abandone. Y también me grita que ya conozco eso que se esconde más allá, el silencio, y que no merece el esfuerzo.
Yo hago como que no oigo, y sigo. Es mi destino, que me obliga... libremente.
Yo hago como que no oigo, y sigo. Es mi destino, que me obliga... libremente.
viernes, 25 de enero de 2008
ucronía
La prisa se lleva mal con esto de la creación que, por definición, está fuera del tiempo. Blindar ese espacio que nos pertenece porque escribimos, y blindarlo del ansia que, disfrazada de miles de sutilezas y razones más que justificadas, pugna por hincar también ahí su lanza. Blindarlo, blindarlo, blindarlo. Y, sin embargo...
viernes, 11 de enero de 2008
sinécdoque
Libertad y escritura, ruido que deja el Ser alejándose. El hombre se hace escritor cuando se esfuerza por darle forma a ese ruido. Porque el Ser alejándose deja entreabiertos infinitos mundos donde se hace necesario mirar, y el escritor mira, y escribe para contarse a sí mismo qué es eso que ha visto, y también para dejar constancia que eso que él ha visto estaba efectivamente ahí...
miércoles, 9 de enero de 2008
revolución
A menudo la creación, como la revolución, se estanca e incluso retrocede. El escritor ha experimentado repetidas veces eso. De pronto la novela se estanca y, de pronto, el escritor puede descubrir que de las últimas siete páginas no se salvan ni unas líneas.
Pero así como la revolución requiere eso conocido como "masa" para avanzar, la creación sólo requiere del escritor y de su particular manera de vérselas con lo absoluto para continuar el camino.
Por eso soy escritor y no revolucionario, porque los otros no me deben nada y porque, junto a aquel librepensador, afirmo que la "única revolución posible es la creación, la rebelión contra la nada".
Pero así como la revolución requiere eso conocido como "masa" para avanzar, la creación sólo requiere del escritor y de su particular manera de vérselas con lo absoluto para continuar el camino.
Por eso soy escritor y no revolucionario, porque los otros no me deben nada y porque, junto a aquel librepensador, afirmo que la "única revolución posible es la creación, la rebelión contra la nada".
miércoles, 2 de enero de 2008
ditirambo
El escritor también cambia de año, y lo hace con una hoja de laurel dentro de sus calzoncillos -rojos, por supuesto- con tres cuerdas de distintos colores ligadas a su muñeca, a pata coja y dando un saltito hacia atrás. Encantarse con estas cosas le ponen un corazón al azar. El dado caerá de la cara que le toca, inexorablemente, pero hasta que no se pose los inexistentes dioses velarán porque todo gire según los tres deseos escritos en el papelito cobijado bajo el cielo de la boca que completa el ritual arriba mencionado.
domingo, 23 de diciembre de 2007
gestas
Escribo para contar una historia, por primera vez. Y lo hago, además, como si fuera uno de los primeros hombres religados junto al fuego, para las estrellas, en la oscuridad de la noche.
Ser nadie permite elegir las gestas.
Ser nadie permite elegir las gestas.
jueves, 13 de diciembre de 2007
plagiar
Siempre me ha gustado el folio en blanco, el reto. Da igual que ahora sea una página Word, porque ese espacio y ese tiempo que se muestra pero que se resiste sigue siendo la nada, el misterio. Tenemos, pues, que escribir es un reto y un misterio, y también, cómo no, una sorpresa.
Crear es sorprenderse. Todo lo demás es copiar al vistazo: plagiar.
Crear es sorprenderse. Todo lo demás es copiar al vistazo: plagiar.
martes, 20 de noviembre de 2007
ariete
Disentir, ese es un buen ejercicio. Pensar a la contra, ese es otro. Ahora bien, ¿disentir contra quién y pensar a la contra de qué? Ese es todavía un ejercicio mejor. Se parece mucho a querer traspasar una pared a cabezazos. Sólo es una estupidez si tras la pared hay poca cosa.
lunes, 12 de noviembre de 2007
fuentes del Mediterráneo
El desapego es un concepto cobarde que arrastra tras él a una jauría de miedicas que se quedaron prendados de Oriente y de que alguien pasara siete años bajo un árbol. ¡Oh, qué sabiduría!
El escritor, por el contrario, se esfuerza en despreciar toda sabiduría que provenga de las afueras de la caverna, en la que nació, creció y espera morir algún día, dígnamente.
El escritor, por el contrario, se esfuerza en despreciar toda sabiduría que provenga de las afueras de la caverna, en la que nació, creció y espera morir algún día, dígnamente.
miércoles, 7 de noviembre de 2007
vanidad
¿Por qué mostrar estas palabras? ¿por qué verterlas en esta enorme caja que es Internet? Sí, ahí está la pregunta, aunque adopte nuevos trajes. Escribo porque quiero, sí, pero ¿por qué muestro lo que escribo? ¿por necesidad, tal vez? Y una mierda, mis necesidades no sobrepasan las de un mono, todavía no estoy tan enfermo como para necesitar eso.
Oh, Dios, otra vez sólo tengo una respuesta, y es jodidamente doloroso saber que aún tardaré en conocer otra, pero hay que seguir y yo, por supuesto, sigo.
Oh, Dios, otra vez sólo tengo una respuesta, y es jodidamente doloroso saber que aún tardaré en conocer otra, pero hay que seguir y yo, por supuesto, sigo.
sábado, 3 de noviembre de 2007
leyes puras
Profundizar, encontrar los azares que se asemejan a leyes puras -que son leyes puras- que mueven el mundo y a todo el mundo, o inventar el capote mágico que toree eso que viene y que se va y que atrape el conocimiento que porta.
De ahí vengo y en esas ando.
De ahí vengo y en esas ando.
martes, 9 de octubre de 2007
Sísifo
Emanciparse de ese estúpido anhelo por las victorias colectivas y contentarse con vencer individualmente. Y sí, saber que sólo hubo, y hay y habrá derrota y que en ese conocimiento está la victoria. Eso he aprendido... Poca cosa, ciertamente; sin embargo, la suficiente para desengancharse de las grandes ideas, de las grandes verdades, de las grandes victorias, definitivamente.
martes, 25 de septiembre de 2007
tautología
La batalla que anuncia un cambio de lenguaje se libra adentro. Las palabras que nunca dijimos comienzan a decir qué vamos a ser en breve. Y uno ya casi no quiere volver para dentro, a descubrirse, porque uno ya sabe que cuando comience a saberlo será el final y un nuevo principio. Aunque, eso sí, ya nunca dejará de acompañar a quién coño salga el placer de saberse efímero y eterno.
viernes, 7 de septiembre de 2007
redundancia
Uno vuelve porque quiere volver, aunque dicho así parece que lo haga porque se lo manda su naturaleza. Uno vuelve porque quiere querer volver...
lunes, 16 de julio de 2007
el desertor
Sí, yo también bebí de aquella fuente. Y tuve miedo. Por eso escupí toda el agua que había tragado.
También los griegos, como antes Buda, sintieron miedo, y decidieron desapegarse. La ataraxia.
Otra gran mentira.
Que el mundo traiga un día negro, y que el escritor, desde arriba, vea el rechinar como algo no suyo.
Es entonces cuando se atisba la gran mentira, y cuando se despide uno de esa parte grecooriental que prefiere irse, a levitar...
También los griegos, como antes Buda, sintieron miedo, y decidieron desapegarse. La ataraxia.
Otra gran mentira.
Que el mundo traiga un día negro, y que el escritor, desde arriba, vea el rechinar como algo no suyo.
Es entonces cuando se atisba la gran mentira, y cuando se despide uno de esa parte grecooriental que prefiere irse, a levitar...
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