viernes, 23 de mayo de 2008

autodesenmascararamiento

La cuestión es qué nos mueve a escribir, si la economía y la vanidad se han esfumado. Perdonen que insista, pero la locura sigue estable y sí, escribo porque quiero, pero ¿qué me mueve a querer escribir?
No es necesidad, ya dije que no soy un enfermo. La creación ex-nihilo... bah, el baile del bla, bla, bla.
La rebelión contra la nada... otro, bla, bla, bla.
Sí, esos bla, bla, bla han sido algunas de mis respuestas. Pero ahora no me sirven, me han mostrado su función de mascarada en la evolución, STOPs al pensamiento.
Sigamos, pues, aunque otro día. Ahora me dejo ir, Long Way Home... Tom Waits.

jueves, 15 de mayo de 2008

contranatura

Narrar es un decir con la voz propia, casi un decirse para decírselo a otros. Pero a veces pasa que uno viene con una voz ronca, o débil, o afónica... Y ese es uno de los retos y una de las victorias: narrar cuando nada en tu naturaleza venía dispuesto para ello, simplemente por eso, porque quieres.

viernes, 9 de mayo de 2008

noumeno

Escribir sencillo es el reto. Escribir simple un mensaje profundo, y luego ser capaz de descifrarlo. Pero no un mensaje del fondo del universo. El escritor no es un medium, sino un enterum.

miércoles, 7 de mayo de 2008

jordi lobo

No sé si es porque los reinos de la cantidad se han blindado y el escritor se quedó fuera, o porque ya venía con él -que soy yo-. Lo cierto es que ya no quiere entrar.
Lo cierto es que nunca un escritor debería entrar en esos terrenos. Ahí sólo las obras... y sí, mi firma es "anónimo".
En mi caso, jordi lobo.

miércoles, 23 de abril de 2008

Sant Jordi

Día del libro y de la rosa en mi país, que se llama Barcelona. Barcelona es la capital de mi patria, que se llama Fuga. Nacionalidad creo que nunca tuve, y si alguna vez tuve, afortunadamente la olvidé.
Los escritores firman libros. Los veo, mostrando su mejor cara. Incluso alguno habla de la obligación de cumplir con los lectores, y que por eso firman. Está bien. Es bueno para la industria. Es bueno para el escritor. Es bueno para el lector.
Constato, como cada año, el abismo que me separa de ellos. Podría estar allí, exhibido y exhibiéndome, luchando por la originalidad de la dedicatoria. Es lo mejor del fracaso, que va creándote la identidad, y ahora ya sé que yo no soy escritor... si ellos lo son.
Y que adoro las rosas. Y los libros.

martes, 15 de abril de 2008

quejío

El cielo que nos cubre limita los caminos de la ignominia. No vendrá un dios a afrentarnos, a nosotros, que también creamos desde la nada. No, la ignominia se esconde tras la experta mirada de la ignorancia. Pero... ¿no estaba libre ya de esa cadena?
¡Joder! La puta mosca pirrónica me impide recorrer la senda de la pesadumbre y el duelo y, sin embargo, la pesadumbre está, aunque sea la pesadumbre de la insignificancia.

martes, 8 de abril de 2008

epifanía

Distorsión. Eso provoca el atisbo de lo nuevo, de lo radicalmente nuevo. Es preciso, me es preciso, mantener ahí la calma, y sólo lo consigo no atisbando, volteando los ojos.
Sí, lo sé, eso es lo que distorsiona, lo que me distorsiona, pero lo radicalmente nuevo, con la certeza que se viene, es como un dios al que le dio por asomarse: ciega.

viernes, 14 de marzo de 2008

desimpostura

Acabo de leer mis últimas diez páginas. Tras un mes sin dar un paso, busco en ello carrerilla. Bueno, se trata de literatura, sí, pero de la confirmativa, de la que sale de la tecla de un sentenciador... Una mierda, vamos.
Lo selecciono y pulso "supr" sin dudarlo. Yo no quiero que mis frases cierren nada.
Luego he seguido leyendo las que las precedían. ¡Buag! Seleccionar todo. Supr.
Quizás esto haga desistir a la impostura.

viernes, 29 de febrero de 2008

el oro del becerro

Una cosa -al menos- me parece clara: la incertidumbre se apacigua cuando uno escribe, porque escribir es, siempre, luchar contra la certidumbre, y la incertidumbre se apacigua cuando vence. Hay otras literaturas, pero a mí sólo me gusta la que el escritor hace con la noble tarea de demostrarse que aquello que creía... era falso, una impostura más.
Este tipo de escritor, por muy inofensivo que sea, siempre ha sido un tipo peligroso para los sutiles guardianes del becerro de oro.
Yo aspiro a eso, sí, a escupir sobre ese becerro, aunque puede que en realidad jamás pueda uno liberarse de ser su adorador.

viernes, 8 de febrero de 2008

odiseo

Dicen algunos que la página 100 de una novela es el cabo de hornos del escritor. Para mí, cada página que encaro es un cabo de hornos que me grita que abandone. Y también me grita que ya conozco eso que se esconde más allá, el silencio, y que no merece el esfuerzo.
Yo hago como que no oigo, y sigo. Es mi destino, que me obliga... libremente.

viernes, 25 de enero de 2008

ucronía

La prisa se lleva mal con esto de la creación que, por definición, está fuera del tiempo. Blindar ese espacio que nos pertenece porque escribimos, y blindarlo del ansia que, disfrazada de miles de sutilezas y razones más que justificadas, pugna por hincar también ahí su lanza. Blindarlo, blindarlo, blindarlo. Y, sin embargo...

viernes, 11 de enero de 2008

sinécdoque

Libertad y escritura, ruido que deja el Ser alejándose. El hombre se hace escritor cuando se esfuerza por darle forma a ese ruido. Porque el Ser alejándose deja entreabiertos infinitos mundos donde se hace necesario mirar, y el escritor mira, y escribe para contarse a sí mismo qué es eso que ha visto, y también para dejar constancia que eso que él ha visto estaba efectivamente ahí...

miércoles, 9 de enero de 2008

revolución

A menudo la creación, como la revolución, se estanca e incluso retrocede. El escritor ha experimentado repetidas veces eso. De pronto la novela se estanca y, de pronto, el escritor puede descubrir que de las últimas siete páginas no se salvan ni unas líneas.
Pero así como la revolución requiere eso conocido como "masa" para avanzar, la creación sólo requiere del escritor y de su particular manera de vérselas con lo absoluto para continuar el camino.
Por eso soy escritor y no revolucionario, porque los otros no me deben nada y porque, junto a aquel librepensador, afirmo que la "única revolución posible es la creación, la rebelión contra la nada".

miércoles, 2 de enero de 2008

ditirambo

El escritor también cambia de año, y lo hace con una hoja de laurel dentro de sus calzoncillos -rojos, por supuesto- con tres cuerdas de distintos colores ligadas a su muñeca, a pata coja y dando un saltito hacia atrás. Encantarse con estas cosas le ponen un corazón al azar. El dado caerá de la cara que le toca, inexorablemente, pero hasta que no se pose los inexistentes dioses velarán porque todo gire según los tres deseos escritos en el papelito cobijado bajo el cielo de la boca que completa el ritual arriba mencionado.

domingo, 23 de diciembre de 2007

gestas

Escribo para contar una historia, por primera vez. Y lo hago, además, como si fuera uno de los primeros hombres religados junto al fuego, para las estrellas, en la oscuridad de la noche.
Ser nadie permite elegir las gestas.

jueves, 13 de diciembre de 2007

plagiar

Siempre me ha gustado el folio en blanco, el reto. Da igual que ahora sea una página Word, porque ese espacio y ese tiempo que se muestra pero que se resiste sigue siendo la nada, el misterio. Tenemos, pues, que escribir es un reto y un misterio, y también, cómo no, una sorpresa.
Crear es sorprenderse. Todo lo demás es copiar al vistazo: plagiar.

martes, 20 de noviembre de 2007

ariete

Disentir, ese es un buen ejercicio. Pensar a la contra, ese es otro. Ahora bien, ¿disentir contra quién y pensar a la contra de qué? Ese es todavía un ejercicio mejor. Se parece mucho a querer traspasar una pared a cabezazos. Sólo es una estupidez si tras la pared hay poca cosa.

lunes, 12 de noviembre de 2007

fuentes del Mediterráneo

El desapego es un concepto cobarde que arrastra tras él a una jauría de miedicas que se quedaron prendados de Oriente y de que alguien pasara siete años bajo un árbol. ¡Oh, qué sabiduría!
El escritor, por el contrario, se esfuerza en despreciar toda sabiduría que provenga de las afueras de la caverna, en la que nació, creció y espera morir algún día, dígnamente.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

vanidad

¿Por qué mostrar estas palabras? ¿por qué verterlas en esta enorme caja que es Internet? Sí, ahí está la pregunta, aunque adopte nuevos trajes. Escribo porque quiero, sí, pero ¿por qué muestro lo que escribo? ¿por necesidad, tal vez? Y una mierda, mis necesidades no sobrepasan las de un mono, todavía no estoy tan enfermo como para necesitar eso.
Oh, Dios, otra vez sólo tengo una respuesta, y es jodidamente doloroso saber que aún tardaré en conocer otra, pero hay que seguir y yo, por supuesto, sigo.

sábado, 3 de noviembre de 2007

leyes puras

Profundizar, encontrar los azares que se asemejan a leyes puras -que son leyes puras- que mueven el mundo y a todo el mundo, o inventar el capote mágico que toree eso que viene y que se va y que atrape el conocimiento que porta.
De ahí vengo y en esas ando.