lunes, 22 de septiembre de 2025

impulso salíbico

¿Es un síntoma de nuestro tiempo la proliferación de aduladores y de detractores, o siempre fue así? Ahora que no se sabe quién coño es quién, servidores y obedientes se mezclan con díscolos y punkis a la moda, deseosos todos por vencer. La derrota ya no tiene prestigio, pero no se debe olvidar que la victoria tampoco. Se te quiere y se te odia y se te ignora y se te reconoce y se te olvida, todo a la vez. Dan ganas de escupir, pero está todo tan limpio y desinfectado que ya no hay lugares donde hacerlo, y escupes sobre ti mismo, porque puede que lo merezcas.

viernes, 25 de julio de 2025

tiranos en la sala de espera

Somos nosotros los que desbrozamos el camino para que lleguen los salvadores. No sé si han sido los mimos y las comodidades, o puede que solo la estupidez, pero es sospechoso que todo el mundo sospeche de los mismos, estés inclinado a un lado o al otro del arco parlamentario, tengas más o tengas menos. A menudo se olvida de dónde viniste tú y cuál era tu intención cuando llegaste huyendo del hambre, porque el otro es ahora sospechoso de todo y todo ciudadano de bien lo señala con el dedo. ¡Qué fácil le estamos poniendo a los enemigos de la democracia que acaben con ella!
Y mientras nuestros políticos, sus principales enemigos, arrojándose títulos universitarios, másteres y demás minucias a la cabeza, y nosotros, como buenos pardillos presuntuosos y arrogantes, indignándonos por su falta de decencia. Y los tiranos, mientras tanto, a la espera.

miércoles, 25 de junio de 2025

el parto de una decisión ¿irracional?

 ¿Será imposible rechazar una invitación a palacio? Si eres hijo de nadie y solo has visto esos salones en el televisor, si por esos azares que van llegando se abre uno para ti, no imposible, pero sí muy difícil. Es la servidumbre acumulada, que ha hecho su trabajo. Y no hay nada más agradable para el perro que la caricia en el lomo de su amo. Por eso decir que no es muy difícil. Solo se hace realidad si, previamente, tienes un blog y escribes una entrada como esta y luego, sin pensar, rehúsas. Recuerda, si piensas estás perdido: no hay mejor aliado de la servidumbre que la razón, que es la herramienta que utilizas cuando piensas.  

domingo, 25 de mayo de 2025

un filete de mamut, al punto y por la cara

 Hacía tiempo que no se oía una estupidez semejante, y la dijo un líder de unas masas despegadas con motivo de la efémeride de Haymarket. "La vida está para disfrutar, no para trabajar". Es una memez filosófica, pero también histórica y antropológica y sociológica y biológica y, sobretodo, es una memez vital, evidente para todo hijo de vecino con un dedo de frente. Para nuestros ancestros, allá en sus cuevas, afirmar eso hubiera supuesto la censura de todo el clan, sin excepción. Aquí se le aplaude, porque lucha por todos nosotros, hijos de la superficie y el sopor, del paripé y la fanfarria.

lunes, 28 de abril de 2025

una lamentocracia para ahuyentar el aburrimiento

Los tiempos, como nunca, invitan a llorar, porque, como siempre, grandes son los oídos llamados al lamento y astutos y numerosos los convocantes. Y nos ponemos a llorar, todos juntos, alardeando de esa incontinencia emocional que se receta para estar en consonancia con los tiempos, pero ¿qué quieren que les diga?, a este llorón que escribe porque quiere no le verán nunca caérsele una lágrima ni un lamento, o ese es mi deseo. Se me caen, por supuesto, pero donde deben hacerlo.        

miércoles, 12 de marzo de 2025

fidelidad al acontecimiento, aunque acontezca bien poco

Seguir, sin más. Aunque solo sea por mantenerse fiel a lo que una vez elegiste sin que arma alguna apuntara a tu pecho. Seguir, sí, por fidelidad. No se me ocurre otra manera de responder a todos esos porqués que se superponen, como si todo tuviera que tener una razón, como si todo tuviera que responder a un objetivo. No, hay cosas, puede que las más importantes, que no lo tienen. Es cuestión de seguir porque sí, porque quieres, aunque a veces no quieras.  

sábado, 4 de enero de 2025

Sócrates antes de Sócrates

No se explica, pero los que entienden del vuelo de las aves dicen que se comportaron de ordinario cuando Fenáreta lo parió. Es decir, los dioses no vieron nada extraordinario en el nacimiento de aquel niño, lo que implica que Sócrates era como usted o como yo cuando nació. Uno más. Del montón. Y esa es la grandeza de Sócrates, que llegó a ser Sócrates sin haber nacido Sócrates. Obvio que su tiempo no es el nuestro, pero mi daimon me dice que en aquella legendaria Atenas, si yo hubiera nacido de Fenáreta y de Sofronisco, Sócrates no se hubiera convertido en Sócrates. O sea, hay algo más que el azar, pero no sé qué y, más relevante todavía, tampoco me importa.    

lunes, 23 de diciembre de 2024

ahí va un servidor voluntario, como Atlas

Aunque habites en Fuga, sirves voluntariamente a lo decidido por la mayoría, y en ese espacio que compartes, suyas son las normas y las cumples. No eres un clandestino, aunque saltaste a la clandestinidad. Ni tampoco un cínico. Sirves, sin más, aunque mucho de lo decidido te parezca estúpido. Y tampoco, por último, eres un activista. Es imposible, porque si habitas en Fuga es porque tu conflicto acabó y saliste victorioso. No sé el número de los que habitan ese lugar-la discreción es natural- pero sean los que sean, si esto no salta por los aires es gracias a ellos, que callan cuando todos gritan y que hablan cuando nadie habla.       

miércoles, 13 de noviembre de 2024

la verdad de la desinformación, y la mentira

Si alguna vez existió una frontera entre la verdad y la mentira, ahora parece evidente que ha desaparecido. Todo se conjura para engañarnos, pero seamos honestos, somos una especie a la que le gusta dejarse engañar. Como se han multiplicado los canales, es fácil dar con alguno que nos diga lo que queremos oír, que reafirme esas mismas verdades que, siendo mentira, los rencores, las ansias y los odios cotidianos han ido acumulando y que ahí están, prestas a ser regadas con ceremonias de confirmación. Así que sí, son tiempos confusos, y lo más sensato es poner entre paréntesis eso que creemos que es verdad, porque seguramente sea mentira. 

lunes, 16 de septiembre de 2024

Querefonte jamás pisó Delfos

Todavía queda agua en las fuentes de las que bebimos, y puede que haya llegado el momento de volver hacía allí nuestra sed. El único obstáculo que hay que salvar es la prisa y, claro, 2.500 años de tradición que pretende convencer de que, o bien todo está ya dicho, o bien el marco está perfectamente delimitado. Pretender lo primero es absurdo o, al menos, si todo está ya dicho, es necesario volver a decirlo con nuestras palabras, que son otras porque son más viejas. Pretender lo segundo es más humilde, pero nos deja igualmente atrapados. 

No vamos a encontrar allí respuestas -¿a quién le interesan las respuestas?-, sino preguntas, y me da que las múltiples crisis con las que nos cagan de miedo tienen su origen en que hemos olvidado las preguntas o, mejor, hemos olvidado que todas las respuestas son siempre interesadas.

miércoles, 31 de julio de 2024

elogio de las formas

Un indicador de decadencia, probablemente, sea advertir como lo que era un uso normal, por ejemplo saludar en el ascensor, ceder el paso o respetar el turno, se ha convertido en extraordinario, y extraordinarias las personas que siguen comportándose de una manera normal. La decadencia que se señala es, por cierto y seguramente, la mía, ya que lo único que puede haber pasado es que la normalidad ha mutado y las formas ya no prestigían, huelen a viejo, a caduco, a rancio. Y hay que vivir, no queda otra, con tu tiempo, por muy asqueroso, cerrado y temeroso que sea.   

  

jueves, 13 de junio de 2024

muerte al moderado

Que esto, más que líquido, es gaseoso no explica nada, o sólo la facilidad con la que puede saltar todo por los aires. Candidatos a detonador aparecen nuevos cada día, y parece mentira que no se agoten el número de sus seguidores, que se multiplican tras cada nueva memez que se vocifere con máscara de indignación. Nunca pensé que hubiera tantas causas y tantos defensores de causas, pero lo que más me sorprende es que nunca pensé que hubiera tanta gente esperando para sumarse a la algarabía del todos contra todos. 

El problema con el que se enfrenta alguien como yo, y puede que como usted, que ve todo ese protestar, o casi todo, como una manera extraña de llenar tiempos de ocio, es que seremos el punto donde todos esos antagonismos coincidirán para venir contra nosotros, que no vamos contra nadie. Si no, al tiempo.

martes, 30 de abril de 2024

cartón piedra para enmascarar la necesaria crisis permanente

No hace falta enumerar las innumerables crisis que nos acechan y que nos mantienen en un estado de tensión y crispación propio de neuróticos. No hace falta porque una sociedad abierta como la nuestra tiene, como rasgo fundamental, y precisamente por ser abierta, la crisis permanente en su seno, y se manifiesta, sí, de múltiples maneras, todas ellas con un gran potencial para ser explotadas en beneficio de vete a saber quién y en detrimento, esto sí está claro, de todos nosotros, que nos entregamos a esperar la venida de los nuevos salvadores, que son los mismos de siempre. Es la sofisticación de la servidumbre voluntaria, nada nuevo bajo el cielo que nos cubre. O sí, una cosa, si prestan atención se puede ver el tinglado, que es, cómo no, de cartón piedra.   

miércoles, 27 de marzo de 2024

barra libre de catástrofes

Ahora que se multiplican las amenazas y nos lanzan con ansia abundantes quitamiedos, ahora que se ha consensuado la inminente llegada de alguna de las varias catástrofes que se anuncian, ahora, sinceramente, es cuando menos miedo tengo. Es lo que esperaba al hacerme grande, dejar de temer al hombre del saco. Y por muchos hombres del saco que ahora todos, o casi todos, nos presenten a diario, qué quieren que les diga, pero tengo ya una edad. 

viernes, 1 de marzo de 2024

la realidad sin red

 En realidad sólo hace falta desenchufarse para alejarse de la manada de gritadores que pululan por las redes sociales, los negadores de todo, los odiadores de todo, los canceladores, y gracias a ese gesto tan sencillo se descubre que la realidad que por ahí circula no es la realidad, sino otra cosa. El problema es que la pereza, la desidia y el aburrimiento, y la tontería, por qué no decirlo, nos empuja a tomar lo superfluo y redundante como esencial, y eso, que es inofensivo, es nefasto si es la fuente que mueve a los decisores, que lo es. Es decir, y disculpen la obviedad, pero la realidad no se deja atrapar en ninguna red, por muy social que sea.   

sábado, 27 de enero de 2024

fidelidad al acontecimiento

 Siempre hubo enemigos dentro de las murallas, siempre fuego en el horizonte, siempre trampas de las que salir, pero no hay otra que seguir, como siempre, hacia váyase a saber usted dónde. Lo único que importa es seguir... civilizádamente, o todo lo civilizádamente exigible a un animal insatisfecho y solitario que, quizás, añora los tiempos en que no sabía que iba desnudo. Pero ya no estamos allí y ya no podemos volver allí, junto al hermano caracol y la hermana piedra ni, por supuesto lo deseamos. Cedimos la inocencia por la lectura y habrá que ser fieles a semejante acontecimiento.   

domingo, 31 de diciembre de 2023

con una sonrisa por motín

 Mantener la sonrisa ante las múltiples catástrofes que se anuncian, algunas clásicas, otras más novedosas, y saber que seguirán anunciándose más. La sumisión por el miedo es la clásica baza de los que mandan, sean quiénes sean, pero ahora cuentan con la ayuda de todos nosotros, voceros desesperados de un final que ya llega ante el cual sólo queda culpar a otros y gemir. Gemir muy alto, culpar muy alto, encontrarse con afines y formar parte de un coro uniforme y numeroso. Es el volumen lo que va a marcar la diferencia. Y hay que mantener la sonrisa cuando te insulten por no unirte, cuando te griten "ingenuo", "egoísta" o "insolidario". Hay que mantener la sonrisa porque, al fin y al cabo, el mundo es el mundo y nosotros nada, una nada que, sin embargo, envejece y cada año celebra la llegada de un año nuevo. Como hoy.

sábado, 25 de noviembre de 2023

elogio del moderado

 Cada vez estamos más lejos, unos de otros. Ha sido tanta la vehemencia y tan profundas y antagónicas las certezas, tan verdaderas todas, que no hay manera de parar la inercia. Es cierto que, si buscas bien, todavía se puede encontrar a un mísero moderado por ahí, a uno de esos que prefiere no mojarse. Un blandito, vaya. Ese equidistante es un fanático que simula su odio. Ese apestoso, que no quiere estar conmigo, está contra mí, claramente. Y me odia, y es mi enemigo, y lo odio, y al enemigo se le desprecia, y con el enemigo no se debate, y miles y miles de estupideces más que son la fuerza de ese empuje que nos lleva cada vez más lejos unos de otros y, por lo mismo, la meta del capullismo integral está cada vez más cerca, y hay millones de metas para capullos integrales, para todos nosotros, que vamos con ansia, sin aliento, a toda prisa, tras ellas. 

jueves, 26 de octubre de 2023

no cantes, ¡Oh Musa!

 Mientras estamos regodeándonos con nuestra propia mitificación, la cerveza sigue fría sobre la mesa. Los miles de obstáculos que tuvimos que enfrentar y que impidieron nuestra victoria, nos decimos, ¿no merecerían que un homero cualquiera los narrara? Ulises y Aquiles nos admirarían, si se sentaran con nosotros y comieran de estos boquerones fritos, esos torreznos, las bravas y los pulpitos. Y también fliparían cuando vieran los que han triunfado, eso seguro. Y también los machacarían, si pudieran, como nosotros. Pero nunca están en las terrazas, viviendo la vida, sino estudiando, o eso se dice. 

martes, 26 de septiembre de 2023

el patio del colegio

 En las creencias se está, dijo Ortega, mientras las ideas se tienen. Alguna idea tengo sobre la primera parte de la cita, porque cada vez oigo más la expresión "es que yo creo que...", y aquí pueden poner cualquier cosa. Tanto da que eso que uno cree se sostenga en dato alguno. Y no me refiero a las creencias que se derivan del miedo a la muerte y a la necesidad de trascender. Ahí no entro. Me refiero a las creencias sobre aspectos sociales, políticos o económicos. Por ejemplo, "es que yo creo que los inmigrantes bla, bla, bla...". Es igual que exista evidencia científica que convierta en aburda la creencia, y en estúpido a quien siga aferrado a ella, porque en las creencias se está, y parece que se quiere seguir estando, a pesar de las pruebas a la contra. ¿Y cómo arreglárselas con eso? Está claro que no mostrando datos... he comprobado que ya no se muere por defender una creencia, pero sí que se sigue matando.