martes, 25 de septiembre de 2007

tautología

La batalla que anuncia un cambio de lenguaje se libra adentro. Las palabras que nunca dijimos comienzan a decir qué vamos a ser en breve. Y uno ya casi no quiere volver para dentro, a descubrirse, porque uno ya sabe que cuando comience a saberlo será el final y un nuevo principio. Aunque, eso sí, ya nunca dejará de acompañar a quién coño salga el placer de saberse efímero y eterno.

1 comentario:

MANEL dijo...

COMO DICES EL PLACER ES ETERNO Y AL FINAL DEL MISMO SIEMPRE ESTA LA SABIDURIA, QUE ES LA RAMA DE TODO SABER ¿Y QUIEN CREO EL SABER? EL FILOSOFO INMENSO MANANTIAL DE CONOCIMIENTO QUE FLUYE EN TODOS LO CAMPOS DEL CONOCIMIENTO Y POR SUPUESTO EN LA CONSECUCIÓN DEL MAXIMO PLACER.