lunes, 4 de junio de 2018

tocado por el ruido y casi hundido

Es tanto el ruido que han levantado los asuntos de las polis en conflicto, y es tanto el ruido de los conflictos internos en la gestión de esas polis que uno se descentra, y es perdiendo el centro cuando se enmudecen los resortes que a uno lo hacían pensar a lo grande o, mejor, en lo grande: no en mi vida, la tuya o la de aquel, sino en la vida y en la muerte, no la mía ni la tuya ni la de aquel, y en  la belleza y en el arte y en la filosofía y en la literatura, y en todo lo que siempre estuvo y siempre estará (fuera de toda utilidad, por cierto) más allá y más acá de repúblicas o naciones.
Afectado por la polis y el griterío, sí, pero recordándote que eres mortal, que eres un escritor fracasado y que ese tu fracaso te salva y te impide gritar, y sí reír y llorar, y cantar, y danzar, y pensar... en silencio. 

viernes, 25 de mayo de 2018

el asomo de la tendencia al rojo

El conflicto se ha ido expandiendo y lo relevante es que ya no puedes, si vives en Barcelona, seguir al margen. Las calles, que por mucho que se grite jamás fueron de nadie -mucho menos "nuestras"-, se expresan con gestos afirmativos y también con sus negadores, y se te interpela a que luzcas o a que impidas lucir símbolos que han tomado el color amarillo y que, quizá, algún día alguien nos pregunte qué hicimos para evitar que se tiñeran de rojo.  ¿Apunta al rojo el silencio y la espalda ancha o acaso lo hace el vocerío y la piel fina?  No sé, no puede saberse. Lo que sí sé, porque puede saberse, es que al rojo apuntan y han apuntado siempre las patrias y los defensores de patrias y, sobretodo, los que hacen de ello materia de campaña electoral.   

jueves, 12 de abril de 2018

linchamiento en oferta

Inyectarse una buena dosis de literatura como impermeable ante la lluvia de mierda que cae hace meses, y esperar que con ello lo mantengan a uno al margen del código penal. Juraría que leer no está penado, pero ahora es difícil saber qué está o no está penado. Si se dice que la ingenua paloma blanca es un zafio cuervo cuyas zarpas buscan destruirlo todo, pues se puede decir que leer, aunque sea buena literatura, es un crimen y yo, pobre lector, un criminal. Y miles vendrán a lincharme, sin cuestionarlo en absoluto. No les quepa la más mínima duda. Cientos de miles.

lunes, 26 de marzo de 2018

ayuda para construir un arca

Y llegaron las piedras que buscan cabezas junto a las llamas de los contenedores esparciendo insanos humos que a algunos les saben a victoria mientras otros sonríen porque ya tienen elementos para autocumplir sus profecías de medio pelo, y las huidas y los gritos y los heridos, ellos también llegaron. Y me temo que todo viene para quedarse. Cuando las fichas las mueven los fascistas y los antifascistas, cuando toman la palabra los gritadores y los antigritadores, cuando los bandos se han definido y el odio se ha atrincherado, cuando todas las miradas rezuman violencia y todos buscan su trozo de carne, hay que blindarse para no ser presa del rencor y la locura, hay que respirar, hay que respirar, hay que respirar... profundamente, y mantener la calma. Pero el viento sopla cada vez más fuerte y más frío, y llueve y puede que llueva ya para siempre.

miércoles, 28 de febrero de 2018

todavía es octubre en Barcelona

Todavía está todo muy próximo y, de hecho, todavía es todavía. Y quizá lo sea durante mucho tiempo y el ansiado momento de la descompresión y la objetividad, la ocasión de ver algo, aunque sea poco, con una cierta distancia llegue cuando todo esté tan asimilado que ya no recuerdes para qué querías tomar distancia, cuál era tu sospecha, dónde estaba el interrogante.
Y es que todo lo que pasó, nos dicen y nos repiten, unánimemente, pasó de una manera muy diferente a cómo tú lo viste, y que, no temas, eres inocente de tu ceguedad; fuiste abducido, adoctrinado, manipulado, presa de un delirio colectivo, lisérgico y maligno.
Es decir, cuando ya no sea todavía, me gustaría reflexionar, entre otras cosas, sobre la violencia y ver si, como nos dicen y nos repiten unánimemente, todo va al revés y las flores ya no huelen a nada, sino que son palos de madera en el cinto del poder.

martes, 30 de enero de 2018

un desprecio intrascendente y oculto ante la bandera de la grandeza

No hacen falta caminos para alcanzar el otro lado o, lo que es lo mismo, todos los caminos llevan allí. Lo relevante y sorprendente son los constructores de relatos que se abren en ese extremo y mucho más sorprendente los que hoy en día los mantienen y a su amparo simulan su rencor y su ambición bajo todo tipo de plegarias. Y ahí los tenemos, dirigiendo,  posando su mano derecha sobre algún libro sagrado con lo cual se evidencia el escaso valor que otorgan a su propia palabra, y ahí nos tenemos a nosotros, tragando, como vacas u ovejas en el prado.
Sirva esto como muestra de desprecio, sirva como gesto insuficiente y cobarde de rebelión. 

viernes, 29 de diciembre de 2017

carcajadas y aplausos, una y otra vez

El eco se ha hecho unánime y la novedad es sólo repetición. Uniformados nos querían y uniformados nos tienen. Les ha resultado mucho más fácil ahora, justo cuando la información está al alcance de cualquiera. Descubrieron que no hacía falta restringir y censurar, que lo moderno y lo útil era multiplicar las fuentes y que la pereza hiciera el resto. Y lo ha hecho, vaya si lo ha hecho.
Uniforme es la originalidad y uniforme la reacción a la originalidad. Por ejemplo whatsapp, que ha dado vida al chiste y ha matado el humor, aunque las caritas que lloran de risa y los aplausos desaforados sean generalizados, lo que me lleva a pensar que es mi humor el que está muerto, que soy yo el que sólo ve copia de copias cuyos originales también son copias y, además, malas.