miércoles, 16 de agosto de 2017

otra travesía, la de siempre, en el desierto

A veces sobrevienen arrebatos de insignificancia aunque puede que sean de nadería o algo similar. Es indiferente cuáles sean las gestas, o los gestos, el arrebato arrasa con todo. La suerte es que son eso, arrebatos, tornados que llegan y se van y que puede que nunca más lleguen o que sólo lleguen cuando tienen que llegar. (Luego la mascarada sigue, claro). Y dicen bien alto y bien claro que tus hazañas, que vives y revives incluso con música de fondo, no son hazañas, son pelagatadas, y que tu nombre nació olvidado, y que sólo se te recuerda porque se te ve y cuando se te ve.
Vale, está bien. No estás a la altura de tu arrogancia. Estás por debajo de tus sueños. Fracasas a lo grande. ¡Olé!

viernes, 14 de julio de 2017

el grado como medida de contentamiento

Hay que pararse para encontrar la intención que todo decir esconde y luego decidir si se reacciona o si no, y si se reacciona, decidir si se hace por lo que llega o por lo que quedó atrás. Sería un hallazgo dar con el momento en que nos perdimos la confianza, o puede que el valor, de decirnos las cosas a la cara. O quizá lo que pasó fue lo contrario y lo que apareció primero fue la sospecha. Y como el decir se hizo sospechoso, la intención de ese decir tuvo que ponerse atrás, en el lugar donde la sospecha se completa. En los dos casos, parece que compartimos la mesa de una gran partida de cartas donde abundan los tahúres de medio pelo y los de verdad y, sobre todo, los primos y los muy primos.
Yo no soy un tahúr, eso lo sé.    

jueves, 6 de julio de 2017

manual para escapar de la agradable unanimidad

Yo no pensaría a la contra, ni cuestionaría a los dioses que se adoran, ni intentaría buscar y proteger un punto de vista diferente, sobre todo si es de los que aspiran a sumar cargos, amigos o eventos. Ahora, si a usted, como a mí, le da exactamente igual ser apartado a los márgenes por sus iguales e, incluso, lo suma como una victoria, hágalo. No es cómodo, no es confortable y no sirve para nada. En realidad, siendo tan poca cosa como somos, da igual si piensa con todos o contra todos, pero hacerlo contra todos tiene un no sé qué que engancha y que te hace olvidar, al menos por un instante, que eres una copia de una copia de una copia.

jueves, 15 de junio de 2017

la pose como motor de cambio

Puede que sea el único escritor que jamás robó un libro y que devolvió todos los que le prestaron. El único para el que estos, y sus lecturas, no fueran pasiones en la adolescencia, que esa pasión llegó después, que primero quiso escribir y que antes de eso quiso posar, y que fue la pose lo que lo llevó a la escritura y esta a la lectura. Y la lectura engulló a la pose. Y el fracaso, por supuesto. Hoy sería un gilipollas si me hubieran publicado mi primera novela.
Puede, también, que sea el único escritor que cree innecesaria una habitación propia. Está bien. Yo la tuve. Pero no hace falta. Lo único necesario, querer y, por supuesto, ponerse. Yo me pongo, porque me pone.

miércoles, 14 de junio de 2017

la papanatería que trajo el alba para configurar una era

 Las banderas revolucionarias se agitan para la foto y los likes que se sumarán de la conjura de papanatas que se masturban con el pulgar hacia arriba (adolescentes al margen).  Hay cierta preocupación, se oye, con las adicciones al móvil de la gente joven, pero nada se dice de la adicción a semejante artilugio de todos sus padres. Es un misterio el resorte que nos mueve a exhibirnos y a exhibir a los nuestros, es un misterio qué se busca, qué se quiere, qué se consigue. O al menos lo es para mí, que considero la discreción un valor y que sé que uno siempre canta solo, aunque el coro sea grande.  

viernes, 26 de mayo de 2017

una constante para despejar la incógnita

Hay otra manera de verlo. En realidad las maneras de verlo son infinitas. Era yo aquel miembro de la muta que mató al mamut y soy yo aquel miembro de la tripulación que pondrá los pies en Júpiter, o aquel otro al que despertó otra estrella. Había dos árboles en el Paraíso y elegimos el del conocimiento. Y sí, formo parte de la aventura que iniciamos al bajarnos de los árboles y que sólo concluirá cuando nosotros queramos. Puede que esto sea lo que quieren decir los que dicen que la muerte no es nada. Y lo que quieren decir los que dicen que la vida lo es todo. ¿Era esto, lejano Sócrates, "el bien precioso con el que debe uno encantarse a sí mismo"?  

sábado, 20 de mayo de 2017

la verdad al por mayor y, por ejemplo, sin grasas

Se multiplican los enunciados que neutralizan la búsqueda de la verdad y ahorran el esfuerzo infructuoso de ponerse a husmear.  Y digo infructuoso porque no se puede seguir el rastro de algo que se desconoce, si hemos dejado al margen una solución divina.  Pero hablemos claro. La verdad siempre tiene que ver con la muerte, y más que con la muerte, con mi muerte. Y si antes uno podía comprar un no final al precio de dejarse encantar y someterse a un Ser superior, ahora el mercado ofrece no finales que pasan por entregarse a la asepsia y el cuidado.
Pero la verdad tiene que ver con un final, con mi final, y esa es la verdad, y lo que uno busca si huye de curas y capillas, ya sea en Iglesias o en gimnasios, es la verdad del final y debe encontrarse, por lo mismo, más acá de ese final. Pero no sabes ni siquiera a qué se puede parecer esa verdad que buscas, y esperas, yo lo hago, a que sean tus novelas las que te traigan la respuesta, sólo a ti, a nadie más que a ti.