domingo, 16 de junio de 2013

autoafirmación de la voluntad, con un yo (efímero) enfatizado

Yo, que tuerzo y retuerzo palabras en busca de un sentido y obtengo de todo menos un sentido, si entendemos como tal algo así como una verdad, un rotundo y breve por qué.
Yo, que vendí todos los "sentidos" que compré, y que ahora rehúso comprar cualesquiera de los miles que se me ofrecen a diario, o al menos eso creo.
Yo, que bebí y derramé a partes iguales lo que cogí de aquí y de allá casi al boleo, como guiado por un misterioso instinto que ya sabía quién era yo cuando todavía no era nada.
Yo, hoy, declaro: sigo, porque quiero...    

2 comentarios:

Krust dijo...

Torcer y retorcer palabras es rizar el rizo de los sentidos en primera persona, seguir conociéndose a uno mismo. Básicamente porque uno quiere o desea que así sea.

Endavant, Sr.Lobo!

jordi lobo dijo...

Endavant, Sr. Krust, a la recerca d'una lucidez esquiva, poder només d'un instant de bogeria.