Eso que pasa, porque está pasando, es esquivo. Lo que ya ha pasado, no. Pero ojo, lo que ya ha pasado es el relato construido con la selección de algunas señales que lo fijan, desechando el resto. Por eso los relatos de lo que ya pasó son diversos y a menudo antagónicos. Y es que eso que pasa y que es esquivo, porque está pasando, es la vida, la suya y la mía, y es compleja y misteriosa, accesible solo cuando se aleja, y desde esa única perspectiva vemos aquello que buscamos, y como es generosa, nos lo ofrece, claro y cristalino. Cada uno busca lo que busca, y lo encuentra, claro que sí, pero hay que ser ingenuo y peligroso para creer que esa verdad, evidente para mí, es la verdad. A ese nivel, claro está, mi verdad es mentira.
domingo, 8 de marzo de 2026
jueves, 29 de enero de 2026
el asalto a una pobre e imperfecta democracia
Parece que la dominación, hábilmente focalizada, consigue apoderarse de las imperfecciones de la democracia para atraer bajo su velo a aquella masa de desgraciados (yo, y puede que usted, entre otros) que la reinventaron para formalizar sus ansias de emancipación. Sorprende la facilidad con que se atrapa a los que nunca tuvieron nada, y nada siguen teniendo, con mensajes simples y maniqueos que los advierten de la amenaza que pesa sobre sus migajas.
En sus banquetes, los dominadores gestan los bandos para que la lucha no los alcance. En sus ceremonias siguen sonrientes la cacería y esperan, como salvadores, a que los miserables se machaquen. Los que queden en pie, entonces, lo cederán todo. Eso sí, hay esperanza... si la amnesia no es unánime, nacerán nuevos miserables que añorarán y querrán recuperar algo parecido a aquello que una vez tuvieron, con todas y cada una de sus imperfecciones.