miércoles, 17 de julio de 2019
contra el anhelo de Diotima
Que el desfiladero tiene infinitas entradas y el abismo infinitas caídas y que son infinitos los brazos que desean empujarte por una de ellas, y que vivir sea descubrirte ya adentro o abajo y saber que no hay salida, o sólo una que llegará tarde o temprano por mucho que la eludas. Y que el futuro, y el presente y, seguramente, también el pasado, y que el secreto y el misterio y el deseo sea dar en ese mágico lugar con alguien que te evidencie que no estás solo. Y aunque lo estés, ese alguien certificará, por los siglos de los siglos, la verdad de la mentira.
domingo, 2 de junio de 2019
antropología al borde del acantilado con ingenuos toques de esperanza
Hacia arriba servidumbre y retahíla de síes; hacia abajo, fuerza, dominación y un sinfín de noes categóricos, inflexibles. Y en el plano medio, el ombligo es el centro de un universo que provee de relatos mistificadores con los que sortear el propio juicio. Y quizás así se describa la podredumbre que nadie sabe cuándo llegó ni cómo ni quién la trajo, pero hace tiempo que el olor impide ignorarla. Eso sí, a veces se siguen principios a los finales, y puede que vosotros, jóvenes, nos lancéis al estercolero y acabéis con esta humillación de ver el desastre, puede que vosotros seáis capaces de decir "no" o "sí" indistintamente hacia arriba y hacia abajo, siempre que toque, y puede que a vosotros os sonroje miraros el ombligo para maquillar los actos, pues el perdón es posible... también para uno mismo.
domingo, 28 de abril de 2019
cada tanto hay que bombardear no sé qué
Hay veces que voy y hay veces que vengo. Me esfuerzo por colorear lo que va a llegar mientras no llega, aunque cada vez es más difícil soslayar los anuncios nefastos tan de nuestra época. Es cierto que a veces todo apunta al desastre, pero me niego a vivir en el desastre hasta que no haya llegado. Cada día con su afán, me dice el libro, y otro libro también me dice que lo que me trajo hasta aquí y lo que se derivará de aquí no depende de mí, y aún otro me dice que hay bienes preciosos con los que debe uno encantarse a sí mismo, y mientras haya espacio para ese encantarse, añado yo, hay que perseverar. ¿Puedo soñar? Pues sueño. ¿Llega la batalla? Pues lucho.
Es decir, no se condenará a una gran parte de ciudadanos de Catalunya por rebelión ni por sedición ni por malversación, aunque -ya dije que hay veces que vengo- todo indica que la bestia tiene hambre, ochenta años de hambre.
Es decir, no se condenará a una gran parte de ciudadanos de Catalunya por rebelión ni por sedición ni por malversación, aunque -ya dije que hay veces que vengo- todo indica que la bestia tiene hambre, ochenta años de hambre.
lunes, 1 de abril de 2019
Fichte en el zoo
Hay intereses en ocultar lo que hace tiempo olvidamos. Es nuestra la responsabilidad por ese olvido, pero somos inocentes ante los esfuerzos de quién se empeña en sepultarlo para siempre. Se vierten montones de carretillas de cemento encima y nosotros asistimos extrañados: ¿Qué lapidan y por qué con ese ímpetu? Los pararíamos si recordáramos algo, pero, ya está dicho, hace tiempo que lo olvidamos. Y es así como un día despiertas ligado a unas cadenas, engrilletado, y no sabes ni qué son, ni quién las ha puesto ahí ni, por supuesto, cómo liberarte. ¿Liberarte? ¿Liber qué? No se ve la jaula, si todo es jaula.
jueves, 28 de febrero de 2019
la repetición de lo no visto para someter la mirada
Que las cosas que pasan, pasan, es una evidencia. Otra cosa es el relato que las narra, los múltiples decires que compiten por apropiarse del qué, del cómo, de eso que pasa. Y el problema no es, por cierto, que la algarabía oscurezca el acontecimiento, sino que los múltiples decires sean solo variaciones que simulen disparidad pero que apuntalen un mismo consenso. Beber de diferentes fuentes no garantiza que alguna no esté contaminada.
Es la suerte de vivir en Barcelona. Vi lo que pasó y veo lo que se está diciendo ahora que pasó, en ese magnánimo y excelentísimo y respetadísimo templo que juzga una mentira. Y no, yo lo vi.
Es la suerte de vivir en Barcelona. Vi lo que pasó y veo lo que se está diciendo ahora que pasó, en ese magnánimo y excelentísimo y respetadísimo templo que juzga una mentira. Y no, yo lo vi.
miércoles, 30 de enero de 2019
el sueño de un acontecimiento sin carencia
Encontrar un sentido a lo que sucede es otorgarle a lo real un trasfondo del que carece, pero ¿qué, si no? El universo es muy grande y uno muy pequeño; y los otros unos con los que estás obligado a relacionarte responden a intenciones múltiples que entre ellas se combinan, y saber qué pasa, qué está pasando y por qué, cómo posicionarte ante todo eso que sucede y que me sucede a mi, cuál es el lugar que ocupas en el acontecimiento y, sobretodo, cuál el papel que interpretas y que llevas interpretando toda una vida, e ahí el desafío que nunca se cierra, al que siempre acecha una nueva incógnita. Eso, o cerrar en falso, echar a un lado la carencia y, con la venda ante los ojos, que el olfato te lleve hacia la sempiterna zanahoria.
viernes, 28 de diciembre de 2018
una derrota más en las murallas de Barcelona
Hay victorias que son la suma de muchas derrotas, de muchos aprendizajes que sólo se adquirieron cuando se aceptó que nuevamente se había perdido. Toca, entonces, valorar los daños, consolidar la posición -aunque sea muy abajo- y mirar al frente: hay que plantear el siguiente envite, sin prisa, sin ansia; hay que asumir la derrota y eso requiere tiempo. Hay que asumir que no se ganó y que, probablemente, tardará en ganarse y que puede que no veas tú la victoria. Pero se lucha -si a estas batallas se les puede llamar "lucha"-para los que vendrán, sobretodo para ellos. Aunque, a decir verdad, a ellos les es exactamente igual: se lucha para uno y, sobretodo -ahora si- para los que le rodean, que son los que pierden a su lado.
martes, 27 de noviembre de 2018
la convicción como instrumento de tortura
Si te ves en riesgo, entonces, amigo, estás pensando, porque pensar sin riesgo es no pensar, sino permanecer en lugar conocido, acomodado entre los almohadones de la convicción, sujeto, ligado a un mástil cuyo valor le viene por llevar mucho tiempo ahí y por nada más. Pero pensar es soltarse y saltar hacia un abismo del cual desconoces si hallarás asidero y sí, puede que no lo halles y, por lo mismo, te libres a un vagar perpetuo. Por eso pensar es correr riesgos, la locura o la soledad uno de ellos, pero hay otros, la batalla, por ejemplo, o el desconsuelo.
¿Por qué, entonces, hacerlo? Porque sí, porque hay que moverse, porque la convicción mata, también de aburrimiento.
¿Por qué, entonces, hacerlo? Porque sí, porque hay que moverse, porque la convicción mata, también de aburrimiento.
lunes, 22 de octubre de 2018
los contornos sin perfiles
Los vaciamientos conceptuales que conlleva el vocerío y que aligeran el lenguaje serán, quizá, lo que de aquí a unos años se nos echará en cara, si es que todavía la tenemos entera. Salir del letargo en el que estaba sumida la polis fue una gran noticia, y todavía hoy lo sería, pero se narró esa salida y la reacción a esa salida como si fuera violenta, y se adobó todo con el sello de fascista, y se repitió tantas veces que la violencia ahora ya no es lo que siempre fue ni mucho menos el fascismo.
El problema es que cuando todo se etiqueta como violento y fascista se corre el riesgo, altamente probable, de no detectar la violencia y el fascismo, o detectarlo cuando sea demasiado tarde.
El problema es que cuando todo se etiqueta como violento y fascista se corre el riesgo, altamente probable, de no detectar la violencia y el fascismo, o detectarlo cuando sea demasiado tarde.
sábado, 15 de septiembre de 2018
una manera de deshacer el universo
Es ahí, bajo el pecho, donde toman forma de palabra los sinsabores que se han ido sucediendo, o donde no lo consiguen y entonces buscan salir de otra manera (que siempre consiguen). Quizá como ira, o como llanto, o como enfermedad. Aunque puede que la presión que siempre sale, de una forma o de otra, no la causen los sinsabores, al fin y al cabo tan naturales, sino el peso del universo que a veces se te cuelga y estar solo para soportarlo. Por eso un blog -este, por ejemplo-, para darle una oscura salida con claras palabras.
lunes, 27 de agosto de 2018
automitificación sutil y desenfrenada
El margen es el pago a girar la cara ante el becerro que se adora. Asegúrate de que tienes bajo control el ansía de ser escuchado: nadie, desde ese día, lo hará. Si babeas en el mercado de la opinión, despídete: a nadie le interesará ya tu opinión. Serás independiente, quizá libre, pero estarás solo, y no habrá música de fondo creada para henchir el pecho ni espectadores de tu soledad.
Pero, ¿cómo adorar semejante becerro? Yo lo intenté, lo juro, pero no pude. Y la intemperie ahora me cubre... y los libros, los de los otros y los míos. Y la vida, por supuesto.
Pero, ¿cómo adorar semejante becerro? Yo lo intenté, lo juro, pero no pude. Y la intemperie ahora me cubre... y los libros, los de los otros y los míos. Y la vida, por supuesto.
jueves, 19 de julio de 2018
sabios viejos para nuevos y ya advertidos desencantos
Cayó el palo con
su zanahoria y también cayó el “nosotros” que lo sostenía. Sigue ahí, pero ya
no es mío. Por supuesto, no es la primera vez que eso me pasa. La diferencia es
que las otras veces eran palos y zanahorias alzados y sostenidos por mí, y esta
vez, desoyendo lo que tantas veces me dije y me dijeron, yo era un costalero
más. Vine de Fuga para participar, juraría que por inercia, en los fastos y vuelvo
a Fuga, cansado y oyendo sin cesar un “te lo dije” que jamás me dije ni tampoco
me dijeron, pero que advertía de los costes que acarrean los arrebatos.
Por eso leo y releo a
Patanjali, Lao Tze y Li Po, pero el desencanto centelleando en algún lugar de
mis entrañas no sale, aunque varíe los tiempos en cada serie de respiración
abdominal y la identificación de mi mente con el todo sea casi de manual.
lunes, 4 de junio de 2018
tocado por el ruido y casi hundido
Es tanto el ruido que han levantado los asuntos de las polis en conflicto, y es tanto el ruido de los conflictos internos en la gestión de esas polis que uno se descentra, y es perdiendo el centro cuando se enmudecen los resortes que a uno lo hacían pensar a lo grande o, mejor, en lo grande: no en mi vida, la tuya o la de aquel, sino en la vida y en la muerte, no la mía ni la tuya ni la de aquel, y en la belleza y en el arte y en la filosofía y en la literatura, y en todo lo que siempre estuvo y siempre estará (fuera de toda utilidad, por cierto) más allá y más acá de repúblicas o naciones.
Afectado por la polis y el griterío, sí, pero recordándote que eres mortal, que eres un escritor fracasado y que ese tu fracaso te salva y te impide gritar, y sí reír y llorar, y cantar, y danzar, y pensar... en silencio.
Afectado por la polis y el griterío, sí, pero recordándote que eres mortal, que eres un escritor fracasado y que ese tu fracaso te salva y te impide gritar, y sí reír y llorar, y cantar, y danzar, y pensar... en silencio.
viernes, 25 de mayo de 2018
el asomo de la tendencia al rojo
El conflicto se ha ido expandiendo y lo relevante es que ya no puedes, si vives en Barcelona, seguir al margen. Las calles, que por mucho que se grite jamás fueron de nadie -mucho menos "nuestras"-, se expresan con gestos afirmativos y también con sus negadores, y se te interpela a que luzcas o a que impidas lucir símbolos que han tomado el color amarillo y que, quizá, algún día alguien nos pregunte qué hicimos para evitar que se tiñeran de rojo. ¿Apunta al rojo el silencio y la espalda ancha o acaso lo hace el vocerío y la piel fina? No sé, no puede saberse. Lo que sí sé, porque puede saberse, es que al rojo apuntan y han apuntado siempre las patrias y los defensores de patrias y, sobretodo, los que hacen de ello materia de campaña electoral.
jueves, 12 de abril de 2018
linchamiento en oferta
Inyectarse una buena dosis de literatura como impermeable ante la lluvia de mierda que cae hace meses, y esperar que con ello lo mantengan a uno al margen del código penal. Juraría que leer no está penado, pero ahora es difícil saber qué está o no está penado. Si se dice que la ingenua paloma blanca es un zafio cuervo cuyas zarpas buscan destruirlo todo, pues se puede decir que leer, aunque sea buena literatura, es un crimen y yo, pobre lector, un criminal. Y miles vendrán a lincharme, sin cuestionarlo en absoluto. No les quepa la más mínima duda. Cientos de miles.
lunes, 26 de marzo de 2018
ayuda para construir un arca
Y llegaron las piedras que buscan cabezas junto a las llamas de los contenedores esparciendo insanos humos que a algunos les saben a victoria mientras otros sonríen porque ya tienen elementos para autocumplir sus profecías de medio pelo, y las huidas y los gritos y los heridos, ellos también llegaron. Y me temo que todo viene para quedarse. Cuando las fichas las mueven los fascistas y los antifascistas, cuando toman la palabra los gritadores y los antigritadores, cuando los bandos se han definido y el odio se ha atrincherado, cuando todas las miradas rezuman violencia y todos buscan su trozo de carne, hay que blindarse para no ser presa del rencor y la locura, hay que respirar, hay que respirar, hay que respirar... profundamente, y mantener la calma. Pero el viento sopla cada vez más fuerte y más frío, y llueve y puede que llueva ya para siempre.
miércoles, 28 de febrero de 2018
todavía es octubre en Barcelona
Todavía está todo muy próximo y, de hecho, todavía es todavía. Y quizá lo sea durante mucho tiempo y el ansiado momento de la descompresión y la objetividad, la ocasión de ver algo, aunque sea poco, con una cierta distancia llegue cuando todo esté tan asimilado que ya no recuerdes para qué querías tomar distancia, cuál era tu sospecha, dónde estaba el interrogante.
Y es que todo lo que pasó, nos dicen y nos repiten, unánimemente, pasó de una manera muy diferente a cómo tú lo viste, y que, no temas, eres inocente de tu ceguedad; fuiste abducido, adoctrinado, manipulado, presa de un delirio colectivo, lisérgico y maligno.
Es decir, cuando ya no sea todavía, me gustaría reflexionar, entre otras cosas, sobre la violencia y ver si, como nos dicen y nos repiten unánimemente, todo va al revés y las flores ya no huelen a nada, sino que son palos de madera en el cinto del poder.
Y es que todo lo que pasó, nos dicen y nos repiten, unánimemente, pasó de una manera muy diferente a cómo tú lo viste, y que, no temas, eres inocente de tu ceguedad; fuiste abducido, adoctrinado, manipulado, presa de un delirio colectivo, lisérgico y maligno.
Es decir, cuando ya no sea todavía, me gustaría reflexionar, entre otras cosas, sobre la violencia y ver si, como nos dicen y nos repiten unánimemente, todo va al revés y las flores ya no huelen a nada, sino que son palos de madera en el cinto del poder.
martes, 30 de enero de 2018
un desprecio intrascendente y oculto ante la bandera de la grandeza
No hacen falta caminos para alcanzar el otro lado o, lo que es lo mismo, todos los caminos llevan allí. Lo relevante y sorprendente son los constructores de relatos que se abren en ese extremo y mucho más sorprendente los que hoy en día los mantienen y a su amparo simulan su rencor y su ambición bajo todo tipo de plegarias. Y ahí los tenemos, dirigiendo, posando su mano derecha sobre algún libro sagrado con lo cual se evidencia el escaso valor que otorgan a su propia palabra, y ahí nos tenemos a nosotros, tragando, como vacas u ovejas en el prado.
Sirva esto como muestra de desprecio, sirva como gesto insuficiente y cobarde de rebelión.
Sirva esto como muestra de desprecio, sirva como gesto insuficiente y cobarde de rebelión.
viernes, 29 de diciembre de 2017
carcajadas y aplausos, una y otra vez
El eco se ha hecho unánime y la novedad es sólo repetición. Uniformados nos querían y uniformados nos tienen. Les ha resultado mucho más fácil ahora, justo cuando la información está al alcance de cualquiera. Descubrieron que no hacía falta restringir y censurar, que lo moderno y lo útil era multiplicar las fuentes y que la pereza hiciera el resto. Y lo ha hecho, vaya si lo ha hecho.
Uniforme es la originalidad y uniforme la reacción a la originalidad. Por ejemplo whatsapp, que ha dado vida al chiste y ha matado el humor, aunque las caritas que lloran de risa y los aplausos desaforados sean generalizados, lo que me lleva a pensar que es mi humor el que está muerto, que soy yo el que sólo ve copia de copias cuyos originales también son copias y, además, malas.
Uniforme es la originalidad y uniforme la reacción a la originalidad. Por ejemplo whatsapp, que ha dado vida al chiste y ha matado el humor, aunque las caritas que lloran de risa y los aplausos desaforados sean generalizados, lo que me lleva a pensar que es mi humor el que está muerto, que soy yo el que sólo ve copia de copias cuyos originales también son copias y, además, malas.
jueves, 14 de diciembre de 2017
¡Alto!, asno, ¡Alto!
No sé, puede que la rebeldía sea una respuesta, algo que se muestra en el escenario donde todo se muestra, un gesto para observadores y las historias que se dirán. No parece difícil. Pero la mayor parte del tiempo pasa lejos de la galería. Y uno quiere rebelarse ahí, adentro, contra la insana lucha por la caricia del amo y el ansia por una mísera mueca de admiración, contra el asno que llevas dentro, astuto, ligero, veloz, siempre al acecho.
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