lunes, 13 de julio de 2026

la farsa Sócrates-Querefonte

 Dice la tradición que Sócrates fue quien fue cumpliendo la misión de un dios, Apolo. Platón lo pone en su boca en Apología, ya saben, aquello de Querefonte preguntando al Oráculo quién era la persona más sabia del mundo y obteniendo como respuesta que Sócrates lo era. Pero a mí me da que eso es falso, aunque Platón se lo tragara. Me da que eso fue un invento de Sócrates y de su coleguita Querefonte, una coartada que les permitió reírse de todos por la gracia de dios. 

Recuerden lo que era Delfos en aquel tiempo y lo que había que hacer para llegar allí, las aglomeraciones y las colas para hacer la consulta y la creencia de que era Apolo quien contestaba. ¿Y Querefonte pasó ese calvario para preguntarle a Apolo, un dios, lo que se dice que preguntó? 

jueves, 23 de abril de 2026

libros y rosas en Barcelona, o cómo disponer de una buena excusa

 Libros y rosas para olvidar por un momento, hoy, en Barcelona, la abrumadora constancia de ese odio que pinta dianas cada vez en más espaldas, y para olvidar, también, que ahí al lado siguen cayendo bombas y aquí debajo duerme, junto a las ratas, alguien que perdió su baza o se la robaron.  

O puede que los libros y las rosas, hoy, en Barcelona, sean una buena excusa para perdonarnos olvidar el mal ajeno, porque hechos ya a la injusticia, el resto de los días es lo que hacemos... sin libros ni rosas que velen la ausencia de bondad. 

domingo, 8 de marzo de 2026

la verdad que es mentira

Eso que pasa, porque está pasando, es esquivo. Lo que ya ha pasado, no. Pero ojo, lo que ya ha pasado es el relato construido con la selección de algunas señales que lo fijan, desechando el resto. Por eso los relatos de lo que ya pasó son diversos y a menudo antagónicos. Y es que eso que pasa y que es esquivo, porque está pasando, es la vida, la suya y la mía, y es compleja y misteriosa, accesible solo cuando se aleja, y desde esa única perspectiva vemos aquello que buscamos, y como es generosa, nos lo ofrece, claro y cristalino. Cada uno busca lo que busca, y lo encuentra, claro que sí, pero hay que ser ingenuo y peligroso para creer que esa verdad, evidente para mí, es la verdad. A ese nivel, claro está, mi verdad es mentira.   

jueves, 29 de enero de 2026

el asalto a una pobre e imperfecta democracia

 Parece que la dominación, hábilmente focalizada, consigue apoderarse de las imperfecciones de la democracia para atraer bajo su velo a aquella masa de desgraciados (yo, y puede que usted, entre otros) que la reinventaron para formalizar sus ansias de emancipación. Sorprende la facilidad con que se atrapa a los que nunca tuvieron nada, y nada siguen teniendo, con mensajes simples y maniqueos que los advierten de la amenaza que pesa sobre sus migajas. 

En sus banquetes, los dominadores gestan los bandos para que la lucha no los alcance. En sus ceremonias siguen sonrientes la cacería y esperan, como salvadores, a que los miserables se machaquen. Los que queden en pie, entonces, lo cederán todo. Eso sí, hay esperanza... si la amnesia no es unánime, nacerán nuevos miserables que añorarán y querrán recuperar algo parecido a aquello que una vez tuvieron, con todas y cada una de sus imperfecciones.  

sábado, 20 de diciembre de 2025

filosofía para el continuo apagón

 ¿Qué queremos? ¿Qué buscamos? ¿Qué elegimos? No sé a ustedes, pero yo, en momentos de lucidez (que son, afortunadamente, escasos), constato que sigo siendo un misterio, que es falso que pueda uno conocerse a sí mismo, que quiero A y noA, que busco A y noA, que no elijo ni A ni noA, que todo viene como viene y se va como se va, y que no sé cómo he llegado hasta aquí, que este aquí no es hijo de un plan, que todo es muy grande y hay que vérselas con no ser aplastado. Afortunadamente, ya les digo, la mayor parte del tiempo quiero, busco y elijo, sin más. Ah, y reflexiono sobre esas verdades que la mayor parte del tiempo son mentira.

lunes, 15 de diciembre de 2025

paraísos perdidos que no se perdieron ni eran paraísos

Aunque no prestes atención, sabes que la nuestra es una sociedad de paraíso perdido, centrada en el ansia colectiva por la juventud. Levantas sospechas si afirmas que no volverías a tener veinte años, ni treinta, ni cuarenta, que ya estuviste allí y que no, gracias, que ahora ves mejor, bueno, ves otras cosas, las mismas, pero de otra manera, ya me entienden. Me dicen: "No es volver a los veinte, sino mantener aquel espíritu juvenil". Ah, vale, eso lo mantengo, pero no es el espíritu juvenil, es el espíritu vital, que puede que sí, que con los años vaya muriendo. No es mi caso. No todavía. Así que lo que se anhela no es la juventud, sino una vida sin acumulación de derrotas no digeridas.  

lunes, 17 de noviembre de 2025

vencer no es vencer

Resistir es vencer, por muchas derrotas que lleves acumuladas. Cada vez cuesta más hacerlo, es cierto, porque los envites que vienen huelen a nuevas derrotas que traen el peso de las que las precedieron, y se ven todavía más poderosas e insalvables. Pero los enfrentas, y sueñas con que esta vez te sonría la victoria, por mucho que sepas que no, que la derrota es inevitable. Por eso resistir es vencer, porque vencer no es vencer, vencer es seguir, luchar, perseverar... como decía aquel, sin perder el entusiasmo.

lunes, 22 de septiembre de 2025

impulso salíbico

¿Es un síntoma de nuestro tiempo la proliferación de aduladores y de detractores, o siempre fue así? Ahora que no se sabe quién coño es quién, servidores y obedientes se mezclan con díscolos y punkis a la moda, deseosos todos por vencer. La derrota ya no tiene prestigio, pero no se debe olvidar que la victoria tampoco. Se te quiere y se te odia y se te ignora y se te reconoce y se te olvida, todo a la vez. Dan ganas de escupir, pero está todo tan limpio y desinfectado que ya no hay lugares donde hacerlo, y escupes sobre ti mismo, porque puede que lo merezcas.

viernes, 25 de julio de 2025

tiranos en la sala de espera

Somos nosotros los que desbrozamos el camino para que lleguen los salvadores. No sé si han sido los mimos y las comodidades, o puede que solo la estupidez, pero es sospechoso que todo el mundo sospeche de los mismos, estés inclinado a un lado o al otro del arco parlamentario, tengas más o tengas menos. A menudo se olvida de dónde viniste tú y cuál era tu intención cuando llegaste huyendo del hambre, porque el otro es ahora sospechoso de todo y todo ciudadano de bien lo señala con el dedo. ¡Qué fácil le estamos poniendo a los enemigos de la democracia que acaben con ella!
Y mientras nuestros políticos, sus principales enemigos, arrojándose títulos universitarios, másteres y demás minucias a la cabeza, y nosotros, como buenos pardillos presuntuosos y arrogantes, indignándonos por su falta de decencia. Y los tiranos, mientras tanto, a la espera.

miércoles, 25 de junio de 2025

el parto de una decisión ¿irracional?

 ¿Será imposible rechazar una invitación a palacio? Si eres hijo de nadie y solo has visto esos salones en el televisor, si por esos azares que van llegando se abre uno para ti, no imposible, pero sí muy difícil. Es la servidumbre acumulada, que ha hecho su trabajo. Y no hay nada más agradable para el perro que la caricia en el lomo de su amo. Por eso decir que no es muy difícil. Solo se hace realidad si, previamente, tienes un blog y escribes una entrada como esta y luego, sin pensar, rehúsas. Recuerda, si piensas estás perdido: no hay mejor aliado de la servidumbre que la razón, que es la herramienta que utilizas cuando piensas.  

domingo, 25 de mayo de 2025

un filete de mamut, al punto y por la cara

 Hacía tiempo que no se oía una estupidez semejante, y la dijo un líder de unas masas despegadas con motivo de la efémeride de Haymarket. "La vida está para disfrutar, no para trabajar". Es una memez filosófica, pero también histórica y antropológica y sociológica y biológica y, sobretodo, es una memez vital, evidente para todo hijo de vecino con un dedo de frente. Para nuestros ancestros, allá en sus cuevas, afirmar eso hubiera supuesto la censura de todo el clan, sin excepción. Aquí se le aplaude, porque lucha por todos nosotros, hijos de la superficie y el sopor, del paripé y la fanfarria.

lunes, 28 de abril de 2025

una lamentocracia para ahuyentar el aburrimiento

Los tiempos, como nunca, invitan a llorar, porque, como siempre, grandes son los oídos llamados al lamento y astutos y numerosos los convocantes. Y nos ponemos a llorar, todos juntos, alardeando de esa incontinencia emocional que se receta para estar en consonancia con los tiempos, pero ¿qué quieren que les diga?, a este llorón que escribe porque quiere no le verán nunca caérsele una lágrima ni un lamento, o ese es mi deseo. Se me caen, por supuesto, pero donde deben hacerlo.        

miércoles, 12 de marzo de 2025

fidelidad al acontecimiento, aunque acontezca bien poco

Seguir, sin más. Aunque solo sea por mantenerse fiel a lo que una vez elegiste sin que arma alguna apuntara a tu pecho. Seguir, sí, por fidelidad. No se me ocurre otra manera de responder a todos esos porqués que se superponen, como si todo tuviera que tener una razón, como si todo tuviera que responder a un objetivo. No, hay cosas, puede que las más importantes, que no lo tienen. Es cuestión de seguir porque sí, porque quieres, aunque a veces no quieras.  

sábado, 4 de enero de 2025

Sócrates antes de Sócrates

No se explica, pero los que entienden del vuelo de las aves dicen que se comportaron de ordinario cuando Fenáreta lo parió. Es decir, los dioses no vieron nada extraordinario en el nacimiento de aquel niño, lo que implica que Sócrates era como usted o como yo cuando nació. Uno más. Del montón. Y esa es la grandeza de Sócrates, que llegó a ser Sócrates sin haber nacido Sócrates. Obvio que su tiempo no es el nuestro, pero mi daimon me dice que en aquella legendaria Atenas, si yo hubiera nacido de Fenáreta y de Sofronisco, Sócrates no se hubiera convertido en Sócrates. O sea, hay algo más que el azar, pero no sé qué y, más relevante todavía, tampoco me importa.    

lunes, 23 de diciembre de 2024

ahí va un servidor voluntario, como Atlas

Aunque habites en Fuga, sirves voluntariamente a lo decidido por la mayoría, y en ese espacio que compartes, suyas son las normas y las cumples. No eres un clandestino, aunque saltaste a la clandestinidad. Ni tampoco un cínico. Sirves, sin más, aunque mucho de lo decidido te parezca estúpido. Y tampoco, por último, eres un activista. Es imposible, porque si habitas en Fuga es porque tu conflicto acabó y saliste victorioso. No sé el número de los que habitan ese lugar-la discreción es natural- pero sean los que sean, si esto no salta por los aires es gracias a ellos, que callan cuando todos gritan y que hablan cuando nadie habla.       

miércoles, 13 de noviembre de 2024

la verdad de la desinformación, y la mentira

Si alguna vez existió una frontera entre la verdad y la mentira, ahora parece evidente que ha desaparecido. Todo se conjura para engañarnos, pero seamos honestos, somos una especie a la que le gusta dejarse engañar. Como se han multiplicado los canales, es fácil dar con alguno que nos diga lo que queremos oír, que reafirme esas mismas verdades que, siendo mentira, los rencores, las ansias y los odios cotidianos han ido acumulando y que ahí están, prestas a ser regadas con ceremonias de confirmación. Así que sí, son tiempos confusos, y lo más sensato es poner entre paréntesis eso que creemos que es verdad, porque seguramente sea mentira. 

lunes, 16 de septiembre de 2024

Querefonte jamás pisó Delfos

Todavía queda agua en las fuentes de las que bebimos, y puede que haya llegado el momento de volver hacía allí nuestra sed. El único obstáculo que hay que salvar es la prisa y, claro, 2.500 años de tradición que pretende convencer de que, o bien todo está ya dicho, o bien el marco está perfectamente delimitado. Pretender lo primero es absurdo o, al menos, si todo está ya dicho, es necesario volver a decirlo con nuestras palabras, que son otras porque son más viejas. Pretender lo segundo es más humilde, pero nos deja igualmente atrapados. 

No vamos a encontrar allí respuestas -¿a quién le interesan las respuestas?-, sino preguntas, y me da que las múltiples crisis con las que nos cagan de miedo tienen su origen en que hemos olvidado las preguntas o, mejor, hemos olvidado que todas las respuestas son siempre interesadas.

miércoles, 31 de julio de 2024

elogio de las formas

Un indicador de decadencia, probablemente, sea advertir como lo que era un uso normal, por ejemplo saludar en el ascensor, ceder el paso o respetar el turno, se ha convertido en extraordinario, y extraordinarias las personas que siguen comportándose de una manera normal. La decadencia que se señala es, por cierto y seguramente, la mía, ya que lo único que puede haber pasado es que la normalidad ha mutado y las formas ya no prestigían, huelen a viejo, a caduco, a rancio. Y hay que vivir, no queda otra, con tu tiempo, por muy asqueroso, cerrado y temeroso que sea.   

  

jueves, 13 de junio de 2024

muerte al moderado

Que esto, más que líquido, es gaseoso no explica nada, o sólo la facilidad con la que puede saltar todo por los aires. Candidatos a detonador aparecen nuevos cada día, y parece mentira que no se agoten el número de sus seguidores, que se multiplican tras cada nueva memez que se vocifere con máscara de indignación. Nunca pensé que hubiera tantas causas y tantos defensores de causas, pero lo que más me sorprende es que nunca pensé que hubiera tanta gente esperando para sumarse a la algarabía del todos contra todos. 

El problema con el que se enfrenta alguien como yo, y puede que como usted, que ve todo ese protestar, o casi todo, como una manera extraña de llenar tiempos de ocio, es que seremos el punto donde todos esos antagonismos coincidirán para venir contra nosotros, que no vamos contra nadie. Si no, al tiempo.

martes, 30 de abril de 2024

cartón piedra para enmascarar la necesaria crisis permanente

No hace falta enumerar las innumerables crisis que nos acechan y que nos mantienen en un estado de tensión y crispación propio de neuróticos. No hace falta porque una sociedad abierta como la nuestra tiene, como rasgo fundamental, y precisamente por ser abierta, la crisis permanente en su seno, y se manifiesta, sí, de múltiples maneras, todas ellas con un gran potencial para ser explotadas en beneficio de vete a saber quién y en detrimento, esto sí está claro, de todos nosotros, que nos entregamos a esperar la venida de los nuevos salvadores, que son los mismos de siempre. Es la sofisticación de la servidumbre voluntaria, nada nuevo bajo el cielo que nos cubre. O sí, una cosa, si prestan atención se puede ver el tinglado, que es, cómo no, de cartón piedra.